
La osteocondrosis pertenece a la categoría de enfermedades comunes. En el 75% de los casos, esta es la causa de un desagradable dolor de espalda. Hoy en día, una de cada dos personas presenta manifestaciones de patología después de veinte años. A medida que envejecemos, aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad. Si el tratamiento no se inicia inmediatamente, la osteocondrosis puede tener consecuencias negativas para la salud.
¿Qué es la osteocondrosis espinal?
Este proceso afecta el cartílago articular y los huesos circundantes. Al principio, la osteocondrosis sólo afecta a los discos intervertebrales que mantienen unidas las vértebras. Luego el proceso degenerativo afecta a los ligamentos y vértebras, comprometiendo la integridad de las articulaciones.
Lo insidioso de la patología es que el cartílago del disco no se puede regenerar. Por tanto, la zona de la columna afectada por la enfermedad se deteriorará inexorablemente. Una vez que ocurre una enfermedad, se puede detener su desarrollo, pero no se puede eliminar por completo.
Esta patología no está asociada con la inflamación, sino que se debe a una violación de la nutrición del tejido y a la degeneración de su estructura. Sin estrés, el tejido pierde fuerza porque no recibe la cantidad necesaria de nutrientes.
Características clínicas
El desarrollo de la enfermedad hace que el núcleo pulposo se seque y pierda parcialmente sus propiedades de absorción de impactos. El anillo de fibra se vuelve más delgado y se forman microfisuras.
Esto provoca un abultamiento, el llamado abultamiento del disco. A medida que avanza la enfermedad, el anillo puede romperse y entonces se diagnostica una fractura intervertebral.
Esta zona pierde estabilidad, se pueden formar osteofitos y se altera la integridad de ligamentos y articulaciones. Para compensar la deformación del disco intervertebral, crece tejido óseo y fibroso. En esta condición, la columna se vuelve menos móvil.
La enfermedad suele progresar en fases de remisión, seguidas de recaídas.
Grados y niveles
Existen diferentes grados de la enfermedad, cada uno con las siguientes características:
- 1er grado. Los movimientos imprecisos provocan el desgarro del disco intervertebral. Esta condición también puede ser causada por el estrés. A menudo se producen dolores intensos y una sensación que recuerda a una descarga eléctrica.
- 2do grado. La estabilidad de la columna se pierde y se producen abultamientos. Puede haber dolor que aumenta con movimientos descuidados. Esta forma de la enfermedad se caracteriza por entumecimiento de los dedos, dolores de cabeza y molestias temporales en el sacro.
- 3er grado. Esta condición se manifiesta por hernia, dolores de cabeza y malestar en la zona del nervio dañado. Además, a menudo se producen entumecimiento en brazos y piernas, discapacidad visual y auditiva y disfunción de muchos órganos.
- 4to grado. En esta etapa, los síntomas de una hernia desaparecen y las manifestaciones de la enfermedad disminuyen. La columna pierde estabilidad, una condición caracterizada por el deslizamiento o torsión de las vértebras. Las vértebras pueden crecer, provocando la compresión de los nervios, atrofiando el canal espinal y comprimiendo la médula espinal. El cuarto grado se caracteriza por las consecuencias que pueden ocurrir después de la extirpación de la hernia: paresia, inflamación, etc.
También se acostumbra distinguir varias fases:
- si, primera etapa - esencialmente como resultado de la falta de humedad y la pérdida de propiedades elásticas. La enfermedad se caracteriza por un desplazamiento del núcleo dentro del disco intervertebral, lo que provoca una alteración en la forma del anillo fibroso. Sin embargo, el proceso en sí permanece dentro del disco intervertebral sin traspasar sus límites.
- Para en segundo lugar Es típica la formación de grietas en el anillo. A medida que disminuye la altura del disco aplanado, se produce una pérdida de estabilidad de la columna.
- Tercera etapa caracterizado por la aparición de fracturas en el lugar de la grieta y la aparición de inflamación. Parte del núcleo líquido se escapa a través de microfisuras. Los nervios o los vasos sanguíneos suelen quedar comprimidos en el lugar de la rotura.
- Cuarta etapa acompañado de procesos distróficos. Las secciones vertebrales no ofrecen la resistencia necesaria, por lo que los cuerpos vertebrales vecinos se acercan. También pueden surgir complicaciones. Este puede ser el desarrollo de espondiloartrosis y espondilosis. En esta etapa, se observa un aplanamiento de la vértebra; esto se hace para aliviar la carga sobre el disco intervertebral. A veces, el tejido fibroso es reemplazado por hueso. Esta etapa se caracteriza por un alivio temporal del dolor. Sin embargo, los síntomas aumentan debido a la compresión de los nervios y al estrechamiento del canal espinal.
Causas de la enfermedad
Esta enfermedad puede ocurrir tanto en personas mayores como en personas jóvenes. Normalmente, los signos de osteocondrosis aparecen alrededor de los 35 años. El desarrollo y la recaída de la enfermedad se deben a sobrecargas, lesiones de espalda y vibraciones. A medida que el cuerpo envejece, aparecen cada vez más síntomas. Las causas exactas de la enfermedad aún no están claras.
La opinión más extendida es que el proceso es consecuencia de una distribución incorrecta de la carga en la columna debido a la debilidad de los músculos y ligamentos. Esta teoría también está respaldada por métodos terapéuticos habituales basados en el entrenamiento de músculos y ligamentos.
Los factores que pueden provocar un proceso anormal en la columna incluyen:
- mala postura;
- obesidad;
- lesiones;
- pies planos;
- curvatura de la columna;
- trastornos metabólicos;
- infecciones;
- herencia;
- mala condición física;
- Estrés;
- cargas pesadas;
- desequilibrio hormonal;
- mala alimentación;
- malas condiciones ambientales;
- influencia sistemática de la vibración;
- cambios relacionados con la edad;
- estilo de vida sedentario;
- hipotermia;
- Fumar;
- Anomalías de la columna.
Incluso si una persona lleva una vida normal, corre el riesgo de sufrir osteocondrosis debido a la falta de sustancias necesarias. En la sociedad moderna, este problema se considera uno de los problemas clave. La condición empeora debido a un estilo de vida inactivo.
Tipos y síntomas
Dependiendo del área de la lesión, se presenta osteocondrosis cervical, torácica o lumbar. Si varios departamentos participan al mismo tiempo en el proceso patológico, podemos hablar de una forma común.
Dado que la zona lumbar suele soportar la mayor carga, en todos los casos de la enfermedad predomina la osteocondrosis lumbar: su prevalencia ronda el 50%.
En segundo lugar está la región del cuello. Esta forma de osteocondrosis se diagnostica en una cuarta parte de los casos. Esta enfermedad suele ser el resultado de estar sentado durante mucho tiempo frente al ordenador o realizar un trabajo monótono.

La osteocondrosis torácica es extremadamente rara y suele ir acompañada de movilidad limitada.
Signos generales de la enfermedad.
La patología tiene varios signos que dependen directamente de la ubicación del proceso:
- Dolor en la columna. A veces, la osteocondrosis causa un dolor leve o un dolor agudo. La enfermedad también puede provocar un dolor agudo e insoportable que es difícil de eliminar con analgésicos no narcóticos.
- Deterioro de la visión o la audición.
- Dolor de cabeza. La enfermedad suele provocar debilidad, mareos y aumento de la fatiga.
- Pérdida de sensibilidad. Este síntoma suele manifestarse como una sensación de entumecimiento en brazos o piernas.
- Disfunción de órganos pélvicos y disfunción sexual.
- Pérdida de movilidad en la zona problemática.
- Problemas con los órganos de los que es responsable la médula espinal.
- Dolor en brazos y piernas.
- Debilitamiento de los músculos.
¿Cómo se manifiesta la osteocondrosis cervical?
- dolores de cabeza sistemáticos;
- discapacidad auditiva;
- Mareo;
- aumentos repentinos de presión;
- cambio de voz;
- disminución de la visión;
- ronquidos;
- Caries.
Síntomas de la forma de los senos:
- alta fatiga del tejido muscular de la espalda;
- dolor a la palpación;
- dolor de espalda y pecho;
- Problemas con varios órganos.
Manifestaciones de osteocondrosis lumbar:
- dolor lumbar;
- entumecimiento de las piernas;
- disminución de la temperatura de la piel;
- trastorno urinario;
- tensión muscular;
- problemas con las heces;
- varices;
- Pérdida de actividad.
Complicaciones
La osteocondrosis a menudo provoca complicaciones, por lo que no se puede ignorar esta enfermedad. Las consecuencias de la enfermedad incluyen:
- Lumbago: dolor intenso en la zona lumbar.
- Hernia intervertebral.
- Proyección.
- radiculitis.
- Ataques de migraña.
- Espondilosis.
- La ciática es una patología del nervio ciático que provoca dolor en piernas y glúteos.
- Estrechamiento del canal espinal.
- Distonía vegetativo-vascular.
- La hernia de Schmorl es un abultamiento de un disco intervertebral en la columna.
Se considera que la complicación más peligrosa de la osteocondrosis es la compresión de las arterias que suministran nutrientes al cerebro. Estas cepas suministran sangre al cerebro. Se pueden desarrollar enfermedades más graves debido a deficiencias de nutrientes.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la historia y el examen. También requiere una evaluación del estado neurológico. Otras investigaciones incluyen:
- imágenes por resonancia magnética;
- Ecografía Doppler;
- espondilografía;
- Tomografía computarizada.
Gracias a estos estudios, es posible determinar el alcance de las violaciones, aclarar el diagnóstico e identificar procesos ocultos. Esto le permite elegir un tratamiento eficaz y lograr buenos resultados.
Métodos de tratamiento

En una etapa temprana, la terapia conservadora es la mejor opción. El médico prescribe medicamentos. También se puede utilizar la gimnasia terapéutica. La terapia manual y la reflexología son muy útiles.
Entre los medicamentos, los analgésicos y sedantes no narcóticos se consideran los más eficaces. También es necesario tomar medicamentos que contengan vitamina B. Normalmente, este tratamiento se utiliza durante una recaída de la enfermedad para eliminar el dolor y la inflamación.
La reflexología utiliza métodos como los baños de parafina, la terapia con láser, la acupuntura, la estimulación eléctrica y el ultrasonido. No menos útiles son los baños de barro y la terapia con yodo.
Los ejercicios terapéuticos tienen como objetivo fortalecer los músculos y relajar las terminaciones nerviosas. En casos difíciles, no se puede prescindir de la intervención quirúrgica. Si el tratamiento conservador no es eficaz, se debe extirpar la hernia. Esto se puede lograr mediante el método clásico o microquirúrgico.
La osteocondrosis es una enfermedad peligrosa que causa dolor y conduce a la pérdida de la actividad motora.
Para prevenir el desarrollo de complicaciones, debe consultar a un médico ante la menor molestia en la zona de la columna. Sólo un especialista puede hacer el diagnóstico correcto y seleccionar la terapia.
















































